Un autónomo colaborador es un familiar del trabajador autónomo titular que convive y trabaja con él. Puede ser su cónyuge o un familiar hasta el segundo grado de consaguinidad. No debe tratarse de un trabajador por cuenta ajena.

Su incorporación al Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) es obligatoria. Debe darse de alta en la Seguridad Social como autónomo colaborador, con su DNI, libro de familia y una copia del alta de Hacienda del trabajador autónomo.

Existen una serie de condiciones que los familiares de los trabajadores autónomos deben cumplir para poder darse de alta y cotizar a la seguridad social como autónomo colaborador:

-Debe ser familiar directo del autónomo: cónyuge, descendientes, ascendientes y otros parientes hasta el segundo grado de consanguinidad o afinidad.

-El familiar colaborador debe estar empleado de forma habitual con el autónomo. No debe de tratarse de una colaboración puntual o esporádica.

-El familiar colaborador debe convivir en el hogar del autónomo y estar a su cargo.

-No debe de estar dado de alta como trabajador por cuenta ajena, es decir, no debe cotizar en el régimen general de la seguridad social.

Desde la aprobación de la Ley3/2012 del 6 de Julio los familiares que se den de alta como autónomos colaboradores tendrán una bonificación del 50% de la cuota a la seguridad social durante 18 meses. Para poder beneficiarse de esta bonificación es requisito indispensable que se trate de una nueva alta como autónomo.

El objetivo principal de estas medidas es favorecer la cotización e inclusión el sistema de la seguridad social de aquellos familiares de los autónomos que aunque no cotizan, trabajan en el negocio familiar.

 

Finalmente, la principal ventaja de ser autónomo colaborador es que no tiene la obligación de presentar trimestralmente las declaraciones de IVA e IRPF, ya que son obligación del su pariente, el autónomo titular del negocio. Es decir, no tendrá que presentar cada tres meses el modelo 303 de IVA ni el modelo 130 de IRPF.