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¿Qué tipo de sociedad mercantil debo elegir si he decidido asociarme?

Publicado por en en Opinión
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En España existen muchas posibilidades a la hora de asociarnos para crear una empresa en común que desarrolle una actividad, ya sea porque hayamos decidido que es el siguiente paso en nuestro negocio para crecer, o porque estemos trabajando con otras personas y necesitemos dar forma a ese negocio en común.

También en algunos casos la necesidad de asociarnos se puede deber a la necesidad de unir capitales, trabajo o para satisfacer necesidades comunes.

 En este artículo voy a referirme sobre todo al tipo de asociación mercantil, derivada de la necesidad de desarrollar un negocio por varias personas, ya sea por uno u otros motivos.

 Al hablar de sociedades las primeras que se nos vienen a todos a la cabeza, son la sociedad anónima y la sociedad limitada.

La sociedad anónima no requiere un mínimo de socios, pudiendo ser hasta uno (en cuyo caso sería unipersonal), y se ha de constituir con un capital mínimo algo elevado de 60.000,00 € que ha de estar desembolsado en un 25%. La responsabilidad de los socios está limitada a su aportación.

 Este tipo de sociedad es más indicada para negocios de un gran tamaño o que requieran una importante inversión.

 Y en cuanto a la responsabilidad del socio, quiere decir que en caso de deudas impagadas por la sociedad deberá responder el socio hasta el importe de su aportación.

La sociedad limitada, tampoco tiene número mínimo de socios, pero el capital social mínimo es de 3.000,00 €, que ha de estar totalmente desembolsado, siendo también la responsabilidad del socio limitada a su aportación.

Al ser menor el capital social a desembolsar, está más pensada para pequeños negocios o de poca inversión.

En estos dos tipos de sociedades los socios que sean administradores o posean el control efectivo de la sociedad deberán en el régimen especial de autónomos, y el resto de socios podrán estar en régimen general.

 Aparte de estos dos tipos hay muchas más formas, de las cuales hablaremos en este artículo de algunas.

 Así, entre ellas tenemos las sociedades cooperativas cuya característica principal es que sus socios se unen para aportar además de capital, su propio trabajo, o bien para satisfacer su consumo (pensemos en las cooperativas agrarias) o bien para usar sus servicios (por ejemplo las cooperativas que facturan los trabajos de personas que realizan trabajos esporádicamente y no quieren darse de alta para poder facturarlos por ellos mismos).

El número mínimo de socios es de tres personas, o de dos si los socios son a su vez otras sociedades cooperativas (son las cooperativas de segundo grado). No tienen un capital mínimo, sino que se establecen en los estatutos, y la responsabilidad del socio se limita a su aportación.

 En las sociedades cooperativas, los socios podrán elegir si optan por régimen general de la Seguridad Social o por el régimen de autónomos, pero de manera conjunta, es decir, si uno decide estar en uno de los dos regímenes, los demás deben estar en el mismo.

Hay a su vez muchos tipos de cooperativas, pero para no extender este artículo, ya lo trataremos en próximos artículos.

 Todos estos tipos de sociedades han de adoptar la forma de escritura pública y han de inscribirse en el registro mercantil la limitada y la anónima, con los costes que ello acarrea y en el registro de sociedades cooperativas correspondiente, estás últimas

Hay un tipo más especial de sociedad que es la sociedad civil, cuya característica radicaba anteriormente al 2016 en que tributaba por el impuesto de las personas físicas mediante la atribución a los socios de los beneficios o pérdidas generadas en proporción a su participación.

 No obstante, a partir del 2016 ya tributa por el impuesto sobre sociedades. No obstante, el coste de constitución es inferior porque no es necesario pasar por notaría ni por el registro, basta con un contrato privado para su constitución.

 El número mínimo de socios para constituir sociedad civil es de dos socios y no requiere un capital mínimo. Pero la responsabilidad del socio es ilimitada, es decir, responderá de posibles deudas de la sociedad con todo su patrimonio a diferencia de las anteriores que sólo responden en la parte correspondiente a su participación.

En las sociedades civiles se obliga a los socios a estar en régimen de autónomo, salvo que alguno tuviese un porcentaje inferior a un 25 % en cuyo caso podría estar en régimen general.

En base a todas ésta, se generan a su vez otros tipos de sociedades que no son más que variantes de las anteriores.

 Así se encuentran las sociedades laborales, cuya característica es que debe tener un mínimo de tres socios de los cuales, al menos dos de ellos deberán ser trabajadores con contrato de trabajo indefinido.

 Éstas pueden adoptar la forma de sociedad anónima y limitada, en cuyo caso serían sociedad anónima laboral y sociedad limitada laboral, con el resto de características de cada una de ellas.

 Además encontramos la sociedad de profesionales, que no es más que la unión de varios profesionales pertenecientes a algún colegio profesional. Puede adoptar cualquiera de la formas anteriores, es decir de sociedad limitada, anónima, civil, cooperativa.

 Como característica de las sociedades profesionales es que se han de hacer en escritura pública, e inscribirlas en un colegio profesional, ya que están pensadas para ejercer una profesión y salvaguardar la misma del intrusismo profesional, por lo que sus socios deben ser profesionales, tanto los que tengan el control de la sociedad como sus administradores.

 Existen también otros tipos de asociaciones mercantiles como puedan ser: comunidad de bienes, sociedad limitada nueva empresa, sociedad colectiva, sociedad comanditaria simple, sociedad limitada de responsabilidad sucesiva, sociedad comanditaria por acciones, sociedad agraria de transformación, sociedad de garantía recíproca, entidades de capital riesgo y agrupaciones de interés económico, que para no extender este artículo no voy a analizar.

 Con todo lo explicado y según la idea de costo, limitación de responsabilidad, régimen de seguridad social deseado podemos escoger la que más nos interese y que sea aplicable a nuestro caso.

 Espero que el artículo le haya clarificado algo su toma de decisión, y si no ha sido así o desea ampliación de algún tipo, les recuerdo que pueden pedir cita en el Centro de Inserción Los Rosales de Huelva, ya que nuestra asesoría está prestando este servicio gratuito que ofrece el ayuntamiento de asesoramiento para nuevos emprendedores, y por tanto le atenderemos gustosamente.

 

 

 

 

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